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Los riesgos de guardar valores en nuestro hogar o comercio

14.09.2015 - La Nación Digital

La falsa sensación de seguridad que nos da una caja escondida en algún lugar de la casa o comercio, o el muy típico “a mí no me va a pasar” suelen ser los prólogos de historias con finales poco felices.

Así es, a pesar que la inseguridad constituye hoy la principal preocupación de la sociedad, la mayoría de los argentinos sigue aún hoy cometiendo el grave de error de resguardar sus valores, dinero, joyas y documentos importantes, en su casa, comercio o empresa.

Lo cierto es que la preocupación de la sociedad está muy bien fundamentada en números y estadísticas. Solo por tomar los últimos años basta con decir que Argentina ha tenido la tasa de robos más alta de América Latina durante los años 2012, 2013 y 2014 y, aunque ahora ha sido superado por Perú, permanece en este triste podio junto a Ecuador.

Según precisa el último trabajo del Proyecto de Opinión Pública de América Latina (LAPOP) -que se suele tomar como referencia año a año para medir el nivel de inseguridad en la región- 4 de cada 10 hogares de centros urbanos de nuestro país, han sido víctimas de al menos un delito durante el último año. Este casi 25% de la población es superado en la región por Perú (30%), pero aun así, sigue estando muy por encima del 17,3%, promedio de la región.

En este contexto, es fácil entender los riesgos que implica resguardar dinero y objetos de valor en domicilios particulares o comercios. Esta tendencia, que comenzó a acrecentarse luego de la pérdida de credibilidad de las entidades bancarias generada por la crisis del año 2001, se acentuó años después por resonantes y violentos casos de “entraderas y salideras” a bancos.

Ante este panorama, donde los bancos son vistos por muchos con cierta desconfianza y donde se observa que la inseguridad ha venido para quedarse con hechos cada vez más violentos y audaces cometidos en domicilios particulares y -hasta en los hasta hace poco “inviolables”- countries y barrios cerrados, personas y empresas se vieron obligados a buscar alternativas para poder descansar tranquilos a la hora de resguardar y preservar sus valores.

En este contexto y siguiendo una tendencia internacional, surgió Hausler – Cajas de Seguridad Privadas. Conformada por un grupo de inversores con variada experiencia en el rubro de los servicios, dieron vida a una idea simple que ha venido creciendo fuertemente en Europa, EEUU y está presente hasta en países cercanos como Uruguay y Paraguay.

Hausler es la primera empresa del país dedicada exclusivamente a ofrecer el servicio de alquiler de cajas de seguridad privadas, no bancarias, tanto para individuos como para empresas. Hausler pone a disposición de sus clientes el servicio de resguardo de objetos que por su valor físico, monetario o emocional, no pueden estar en riesgo no solo ante la inseguridad, sino también para prevenir su pérdida ante incendios, inundaciones, etc.

Las claves del negocio pasan por la aplicación de tecnología de seguridad de avanzada, la atención personalizada, el horario extendido de lunes a sábado que duplica el que ofrecen los bancos, la cobertura de seguro de hasta us$100.000, la disponibilidad de salas de escritura y el altísimo nivel de confidencialidad y privacidad que ofrecen a sus clientes. Hausler inauguró su primera sucursal en agosto de 2014 en el micro-centro porteño, en Paraguay 635. Pocos meses después sumó su segundo local en el país, en el Office Park Quatro, en el km.42,5 del ramal Pilar de la autopista Panamericana.

En una recorrida por ambas sucursales no quedan dudas de que estamos frente a las bóvedas y cajas más seguras del país, donde cada detalle fue pensado de forma minuciosa. Para empezar, ninguna de las sucursales está a la calle, una en un subsuelo y la otra en un tercer piso, ambas en sendos edificios comerciales -lo cual está pensado, evidentemente, para prevenir las famosas “entraderas y salideras”-. Ya para ingresar hay que atravesar 7 puertas blindadas, gruesas paredes de hormigón y acero, verificar huellas digitales, sortear el reconocimiento facial y otras medidas de seguridad física y tecnológica. Como si esto no fuera suficiente, todo el proceso es supervisado por personal de seguridad in situ las 24 horas, los 365 días del año junto a sofisticados sistemas de alarmas combinadas y autónomas con monitoreo remoto. Está claro porque dicen en Hausler que están estableciendo un nuevo paradigma para este servicio y por qué se trata de estándares de seguridad que exceden ampliamente las exigencias locales en la materia.

“La recepción del público a nuestra propuesta y a este cambio de paradigma de servicio ha sido excepcional, la fuerte demanda nos ha obligado a acelerar nuestro proyecto de expansión hacia el Gran Buenos Aires y el interior del país”, finalmente acota “nuestras alianzas estratégicas con empresas de primerísimo nivel -Prosegur, Allianz, Marsh y AP Security-, nos permiten encarar esta expansión con la certeza de que seguiremos brindando el mismo servicio con los altísimos estándares de calidad y seguridad con el que venimos operando en nuestras primeras dos sucursales”, cuenta Alan Packer, Presidente de Hausler. Por su parte Juan Piantoni, Gerente General de la compañía agrega: “La contratación del servicio es sencilla e inmediata. Para personas físicas sólo es necesario el DNI de los titulares y autorizados, y un servicio a nombre del primero. El proceso no lleva más de 15 minutos e inmediatamente después puede acceder a su caja. Quienes nos vistan y conocen se convierten rápidamente en clientes”, menciona.

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