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Lanzan la primera empresa no bancaria de cajas de seguridad

25.07.2014 - Clarín

Planean abrir 10 sucursales. El proyecto está encabezado por los dueños del Paseo La Plaza. Invertirán $ 50 millones.

Hay que atravesar seis puertas blindadas y sortear dispositivos de reconocimiento facial y de huellas dactilares para encontrarse con la primera empresa privada que se dedica solo al alquiler de cajas de seguridad. Está en pleno microcentro y diseñarla con lo que aseguran son los últimos lineamientos en cuestión de seguridad costó $ 8 millones. El grupo inversor está liderado por la familia Kompel –dueña del Paseo La Plaza y la cadena de lavaderos de auto Pronto Wash–, que tiene 48% del emprendimiento. El resto son inversores locales, con experiencia en el sector inmobiliario y bancario.

La idea la acercó Juan Piantoni, un ex Citibank y hoy gerente general del proyecto. El negocio es común en otros países y, de hecho, muchos argentinos lo conocen porque hay varias empresas de este tipo en Uruguay.

Esperan tentar a los clientes con una oferta de horarios más amplia que la bancaria –estarán abiertos el doble de tiempo e incluso los sábados a la mañana–, mayor discreción y privacidad –los clientes se manejarán con “nicks” y ni el nombre real ni el DNI será accesible a los empleados del lugar; y menos exposición a los robos, ya que se ingresa en un edificio donde hay otras oficinas y no directamente a un banco. También ofrecerán cajas “extragrandes”, poco frecuentes en el mercado y pensadas para empresas, y tendrán seguridad las 24 horas.

“Vamos a invertir $ 50 millones para abrir 10 sucursales en 36 meses”, dice Alan Packer, presidente de Hausler, el nombre de la empresa. Cuenta que el próximo paso será Pilar y, el año que viene, Nordelta y la zona de Paseo Alcorta, en Palermo. Otros tres locales estarán en el interior, donde la demanda es aún mayor y existen algunas empresas de cajas de seguridad creadas a partir de cooperativas, no abiertas al público en general.

“Hay poca disponibilidad de cajas en los bancos. En el microcentro no hay casi nada o solo la ofrecen a clientes premium”, agrega Piantoni, que promete precios en línea con el mercado. Por ejemplo, la caja más chica arranca en $ 394 por mes (con un seguro por US$ 50.000 que se eleva pagando un adicional). Y se puede alquilar por 30 días, para hacer alguna transacción puntual, ya que también cuentan con salas de reuniones. Tendrán hasta 3.200 cajas, lo que les dejaría una facturación promedio de $ 13,5 millones anuales.

El mercado de cajas de seguridad no está regulado por el Banco Central que sí fija normas de seguridad. Son contratos entre privados. El negocio creció tras la debacle de 2002 y la demanda sigue.

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