Saltear al contenido principal

En medio de la crisis cambiaria, vuelve a florecer el negocio de las cajas de seguridad

18.05.2018 - Clarín

Hausler, la primera empresa de cajas no bancarias, ya abrió tres sucursales. Prevé inaugurar dos más este año y 5 el que viene. Ya factura $ 30 millones.

Seguridad Mercado Financiero

Todavía no había ganado Mauricio Macri cuando un grupo de inversores liderados por la familia Kompel –dueña del Paseo La Plaza y la cadena de lavaderos de auto Pronto Wash– lanzó Hausler, la primera empresa de cajas de seguridad no bancarias del país. Y, aunque cambió el gobierno y se terminó el cepo, los argentinos siguen buscando poner sus billetes a resguardo.

La demanda por espacios se aceleró a partir de la crisis cambiaria que comenzó en abril. “Las consultas subieron de manera exponencial. Hay quienes quieren cajas y también nuestros propios clientes vienen más seguido. Por la coyuntura, la sucursal de Paraguay y Florida está prácticamente a full”, dice Jorge Gatto, un ex YPF y Telecom, que tomó las riendas de Hausler en diciembre. Ya tienen, además de la sucursal original del centro porteño, una en Pilar y otra en la ciudad de Córdoba.

Gatto cuenta que cada local les sale unos $ 50 millones. Ya está en construcción uno en Av. Cabildo y José Hernández, que tendrá 3.000 cajas y están buscando una nueva locación en el centro, más cerca de la city. Estas dos se inaugurarían en 2018. “Para el año que viene, queremos abrir otras 5 sucursales”, promete Gatto. Estima que la facturación llegará a $ 30 millones, el doble de los $ 14 millones de 2017.

“Los estudios de mercado que hemos hecho me aseguran que esto va a seguir creciendo. Los clientes que uno gana, si los trata bien, no se van. Además, nunca se cruzan con otro cliente y nunca tuvimos un incidente de seguridad”, cuenta. De todos modos, ofrecen un seguro que puede llegar a US$ 100.000 o más.

La clave del negocio, además de que el horario es más amplio que en los bancos y atienden los sábados, es que los locales estén cerca de la casa o el trabajo de los clientes. Por eso están desarrollando un formato más boutique, con menos cajas, para zonas más residenciales. Están conversando con edificios nuevos y con un hotel de Puerto Madero. También Rosario está en la mira y, para adelante, La Plata, Bahía Blanca, Neuquén o Mendoza. Buscan edificios con mucho tránsito: nadie puede identificar a la persona que entra o sale de la empresa.

Volver arriba