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Crisis Griega: algunas enseñanzas a tener en cuenta para cuidar lo mas valioso

10.08.2015 - La Nación Digital

Afortunadamente la tendencia global de las cajas de seguridad no bancarias ya llegó al país.

Hace pocas semanas el gobierno griego, en medio de la peor crisis económica de su historia, impuso polémicos controles para evitar que se escape el efectivo de su sistema bancario, que ha quedado al borde del colapso.
Se trata de medidas financieras represivas extremas, que incluyen prolongados feriados bancarios, limitación para el retiro de efectivo y la prohibición de las transferencias de dinero a través de tarjetas de crédito y débito a cuentas en el extranjero.

Pero a pesar de estos controles, el público griego, aún tambaleándose, sufrió otro duro golpe cuando la viceministra de Finanzas, Nadia Valavani, reveló a la televisión griega que el gobierno y los bancos ya habían acordado que a la gente tampoco se le permita retirar dinero de las cajas de seguridad durante el tiempo que duren estos controles. El gobierno, con el consentimiento de los bancos, se apoderaría de los euros en efectivo guardados en estas cajas y compensaría a sus arrendatarios mediante el abono de una cantidad equivalente de euros a sus depósitos en cuenta corriente cada vez más inaccesibles.

A partir de estas alarmantes noticias ahorristas y poseedores de cajas de seguridad iniciaron su búsqueda de alternativas para resguardar sus valores y en muchos casos sus ahorros en efectivo (los pocos que consiguieron retirarlos antes de las restricciones y feriados bancarios). No lo encontraron en Grecia, debieron embarcarse en un periplo de cientos de kilómetros en búsqueda de una solución a su problema que les brinde seguridad y tranquilidad. Así, gran parte de ellos llegaron a Dublin, Irlanda. En esta ciudad Seamus Fahy, dueño de Merrion Vaults (Bovedas Merrion), -aprovechando esta coyuntura- ofreció un descuento de 15% para los griegos que llegaban a su empresa en búsqueda de una caja de seguridad no bancaria. Obviamente Fahy ya está pensando abrir una sucursal de su empresa en Atenas.

Los griegos, aunque les quedaba un poco más lejos, podrían haber venido a Argentina y contratar su caja de seguridad no bancaria en Buenos Aires.

Así es, en agosto de 2014 se produjo la llegada al país de la empresa Hausler – Cajas de Seguridad Privadas. Hausler surgió -siguiendo una tendencia internacional- como una respuesta a la falta de disponibilidad de espacios para preservar objetos de valor, fuera del sistema bancario, y que a su vez brinden un servicio con la más moderna tecnología y estándares de calidad.

Hausler, está conformada por un grupo de inversores y empresarios locales que dieron vida a una idea simple, muy usual en Europa, EEUU y algunos países de Latinoamérica. Una empresa dedicada únicamente al servicio de alquiler de cajas de seguridad. Con un servicio de fácil y rápida contratación, horarios extendidos y la máxima tecnología en seguridad, de forma que le permita a sus clientes el resguardo de objetos que por su valor físico, monetario o emocional, no pueden estar en riesgo (no solo por la inseguridad, sino ante incendios, inundaciones, etc.).

Así, convencidos de que la clave del negocio era brindar el máximo nivel de seguridad, privacidad, confidencialidad y conveniencia, inauguraron su primer sucursal en el micro-centro porteño, en Paraguay 635, a metros de la calle Florida. Pocos meses después ya estaban cortando las cintas de su segundo local en el país, en el Office Park Quatro, en el km.42,5 del ramal Pilar de la autopista Panamericana.

El objetivo primordial, aseguran en Hausler, es establecer un nuevo paradigma en el resguardo de bienes y valores, en un segmento que estaba -en gran medida- descuidado por las entidades financieras. En cierta forma, los bancos se han visto superados por la demanda de un servicio que crece junto a la preocupación por resguardar los valores. Se calcula que los bancos privados y públicos de la Argentina cuentan con más de medio millón de cajas de seguridad, pero en un país con una cultura de uso intensivo de las cajas de seguridad, esta oferta ha resultado insuficiente. El difícil acceso a este servicio a través del banco – ya sea por la falta de oferta de cajas o por los engorrosos procesos y requisitos que demandan- ha llevado a muchas personas a tener que guardar objetos y valores que, por motivos obvios, no deberían estar en sus casas, comercios o empresas.

“Las cajas de seguridad no bancarias son una tendencia internacional. En Estados Unidos el 50% de la oferta de las cajas están fuera del circuito bancario. También son comunes en países vecinos, y en los europeos donde crece la desconfianza tras los sucesivos movimientos políticos y económicos que no generan más que incertidumbre en la población”, cuenta Alan Packer, Presidente de de Hausler y agrega: “la recepción del público a nuestra propuesta y a este cambio de paradigma de servicio ha sido excepcional, la fuerte demanda nos ha obligado a acelerar nuestro proyecto de expansión hacia el Gran Buenos Aires y el interior del país”, finalmente acota “nuestras alianzas estratégicas con empresas de primerísimo nivel -Prosegur, Allianz, Marsh y AP Security-, nos permiten encarar esta expansión con la certeza de que seguiremos brindando el mismo servicio con los altísimos estándares de calidad y seguridad con el que venimos operando en nuestras primeras dos sucursales”.

“La contratación del servicio es sencilla e inmediata. Para personas físicas sólo es necesario el DNI de los titulares y autorizados, y un servicio a nombre del primero. El proceso no lleva más de 15 minutos e inmediatamente después puede acceder a su caja. Quienes nos vistan y conocen se convierten rápidamente en clientes”, menciona Juan Piantoni, Gerente General de la compañía y termina diciendo “los clientes se ven rápidamente seducidos por nuestro horario extendido de Lunes a Sábado, que duplica el horario de atención de los bancos, la cobertura de seguro de hasta US$100.000, las salas de escritura y de espera individuales y por la tranquilidad que les brinda el hecho de que no estemos “a la calle” y que contemos con un fuerte esquema de seguridad que los obliga a atravesar 7 puertas blindadas, con controles de acceso mediante huella digital y reconocimiento facial, antes de llegar a su caja de seguridad”.

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